10 de abril de 2011

6ª Ruta Btt Bodega Pirineos

Este fin de semana lo dedicamos a hacer turismo nacional del bueno por la provincia de Huesca. Nos desplazamos a Barbastro, Francisco, Fonso, Rafa, el que escribe y nuestras respectivas familias para disfrutar de la 6ª Ruta Btt Bodega Pirineos, considerada una de las clásicas del calendario aragonés. En esta edición nos reunimos más de 500 bikers para disfrutar de un recorrido espectacular por los bellos parajes de Somontano y la Sierra de Guara.


Antes de las 9:00am ya estábamos listos en la puerta del Hotel dispuestos a ir a recoger las bicis al lugar que Chuchi y Juanma, integrantes del Club Ciclista Barbastro, nos ofrecieron amablemente para que pernoctaran. ¡Muchas gracias, compañeros!
Y sobre las 9:20am ya ocupábamos casi la "pole" de la parrilla, la salida era a las 9:30am y neutralizada hasta abandonar el pueblo, enseguida comprobamos que algunos se lo tomaban muy en serio y adelantaban como "alma que llevaba el diablo", nosotros según el plan previsto, intentaríamos ir juntos hasta el final, muy tranquilos, aunque en algunas bajadas a algunos nos costaba un poco tener que tirar de freno. Me consta que Rafa (que iba más retrasado) en los descensos se quitaba gente de delante como si de un videojuego se tratara, la pista era buena y no había ninguna dificultad técnica, el límite lo ponía cada uno con lo que quisiera arriesgar.



Dispersados en el pelotón disfrutamos del paraje mientras pedaleábamos, atravesamos Costean sufriendo las rampas de acceso al pueblo y recibiendo avituallamiento sobre la marcha, un aquarius en mi caso. Es común que los pueblos estén encaramados en cimas, peñascos o altos y el paso por ellos se traduce en rampones. Voy por delante del resto de compañeros así que pasado el pueblo aminoro el ritmo con la intención de reagruparnos, antes de llegar a Coscojuela de Fantova, segundo avituallamiento de la ruta, me alcanzan Fonso y Francisco, y al poco Rafa. Llegamos al pueblo y nos ofrecen todo tipo de bebidas, fruta (unas naranjas buenísimas), frutos secos, etc. Reponemos fuerzas y salimos todos juntos camino al alto de la Coscojuela, el premio de la montaña (donde obsequian con un casco al primero, nosotros llegamos un "pelín" tarde), al cumbrear esta subida encontramos un tramo duro y algo roto en el que mucha gente se baja de la bici, ¡por intentarlo que no quede!, ¡para arriba! -me digo, de algo tiene que servir estar todo el año haciendo el cabra por el monte. Llego al alto con el único premio de la satisfación por subir montado y me tomo un descanso mientras espero a mis compañeros.


Otra vez agrupados descendemos hacia el pueblo de Naval pasando por el desvío de la ruta mediana de 45km. Llegamos al avituallamiento del pueblo, también encaramado en un alto, y paramos a repostar, un fotógrafo nos hace una foto de grupo (si por casualidad lees esto y aún tienes la foto... envíanosla, por favor!). Proseguimos la marcha para salvar el último obstáculo del día, el alto de salinas, una subida bastante tendida que nos ofrece la posibilidad de contemplar el pueblo abandonado de Suelves. En este punto perdemos definitivamente a Rafa y continuamos tranquilamente con la esperanza de verle aparecer. Quedan 25 kms. de descenso relativo, pues aunque se baja y mucho, también nos encontramos unos buenos repechos rompepiernas. Llega un momento en el que nos quedamos sólos Fonso y yo, decidimos continuar sin forzar, no hay prisa. Antes de llegar a Hoz de Barbastro (último avituallamiento) se nos une Francisco, paramos a comer algo y continuamos, el descenso se hace entre viñedos y pasa junto a los pueblos de Montesa y Cregenzán antes de llegar a Barbastro. Al final no pudimos entrar todos juntos... alguno se quedó haciendo fotos...


Para que quedara en nuestro recuerdo y quizás en el del público presente, en la llegada izamos la bandera de nuestra Comunidad Autónoma de Cantabria, después de 500km en coche y 65km en bicicleta creo que la ocasión lo merecía.

Una bonita marcha por un entorno privilegiado con una buena organización y gente muy volcada en la prueba, mención especial a los vecinos de los pueblos que con tanto entusiamo preparan y atienden en los avituallamientos. Agradecer la hospitalidad de los integrantes del C.C. Barbastro a los que tuve la oportunidad de conocer, Chuchi, Juanma, Miguel, Javi, también con los que compartí momentos durante la ruta y a la organización.