16 de junio de 2012

Braña de Lodar desde Bárcena Mayor

Esta ruta transcurre por pleno Parque Natural Saja-Besaya y tiene como guinda final el descenso por uno de los senderos más bonitos que a mi juicio tiene Cantabria, motivo más que suficiente para no quedar en el olvido blogero, además de otras muchas razones, como el extraordinario entorno, el ambiente del grupo, el buen tiempo, etc.

A primera hora de la mañana nos reunimos en el aparcamiento de Bárcena Mayor unos cuantos asiduos de la Zona Enduro del ForoCantabriaMTB, Marta, Carlos, Richard, Rafa, Víctor, Fran, Dani, Peto, Filipe, Jesús y el que escribe. No había plan previsto, así que como buenos españoles improvisamos la ruta sobre la marcha, con la gran suerte -para mí- de que el objetivo fuera el descenso de La Braña de Lodar a Bárcena Mayor, descenso que por diferentes motivos no había podido hacer, en una ocasión por una avería mecánica y en otra por culpa de la crecida del río, que a la fuerza hay que vadear.

Pero para ello primero debíamos subir Fuentes. Su ascenso es largo, así que lo afrontamos sin prisa alguna, charlando y disfrutando como siempre de la naturaleza. A media subida realizamos la primera parada para reagrupar y disfrutar de un pequeño descanso, momento que algunos aprovechamos para visitar el cercano Pozo de la Arbencia, lugar de especial belleza y diría que de obligada visita, al que sólo tenemos que dedicar unos pocos minutos de caminata para contemplarlo, eso sí, extremando la precaución ya que el acceso tiene algún paso complicado.

Foto de grupo
Llegamos al alto de Fuentes después de superar los últimos kilómetros, y también los más duros. Y de nuevo parada para reunir a la tropa, descansar un poco, comer y hacer el cabra sobre un pequeño muro, ¡Vamos lo habitual!. Sin estarnos mucho continuamos por la pista rumbo al cercano Pico Ropero, la cota más alta de la ruta y momento más esperado del día.
Alcanzada la cumbre y antes de emprender el descenso, dedicamos unos minutos a disfrutar de las espectaculares vistas de Campoo al tiempo que algunos vaciaban sus mochilas y se armaban de protecciones para...


Bajar y bajar.... Hasta aquí todo había sido subir y subir, y ahora tocaba lo contrario, primero siguiendo unas rodadas de manera tan vertiginosa como breve, luego por el cordal junto a un estacado y siguiendo un sendero que alternaba pequeños remontes y que nos obsequiaba con unas vistas impresionantes de la cuenca formada por el río Besaya.


Envueltos en un banco de niebla llegamos a la Braña de Lodar, localizamos el sendero que se interna en el bosque y...


A partir de este momento fue una auténtica gozada, la bajada sin ser demasiado técnica ofrece un "todo incluido" de lo necesario para disfrutar de una bicicleta de montaña, una buena combinación de piedras, raíces, pozas, saltos, hojarasca, tramos zigzagueantes, y todo pedaleando por un bosque que parece sacado de un cuento.
Para terminar vadeamos el río y regresamos por la pista a los coches, de no haber sido por los compromisos familiares quién sabe si alguno hubiera repetido.


Ruta recomendable al 100%. En su totalidad transcurre por pleno Parque Natural con lo que a belleza se refiere sobran comentarios. Físicamente no es muy exigente y el entretenimiento en su segunda parte es absoluto, sobre todo a partir de la Braña de Lodar.
Creo que la ruta son unos 34kms y 1200mts de acumulado, no tengo el track pero lo conseguiré, no creo que tarde mucho en repetir esta pedazo de ruta.... Para entonces espero acordarme del tramo entre el Ropero y la Braña de Lodar, que ahora mismo tengo confuso.

Y por último, agradecer a los compañeros que dedican su tiempo a hacer fotos para que luego todos podamos verlas y así recordar esos momentos inolvidables... en esta ocasión fueron Marta y Richard. Gracias.

2 de junio de 2012

Riaza B-Pro II Edición

Después de algo más de 3 horas de viaje llegamos a Riofrío de Riaza (Segovia), un pequeño y tranquilo pueblo encaramado a 1312mts de altitud en la falda de la sierra de Ayllón. El pueblo dista a escasos 8 kms de Riaza, casi en su totalidad hacia abajo, resultando un lugar ideal para alojarse y afrontar la prueba de BTT.

En esta ocasión acudimos al evento Fonso, Valentín (acompañado de su amigo Roberto, oriundo de Riaza e integrante del club Lacius), yo, y por supuesto nuestras familias con su incondicional apoyo.

Lo primero que hicimos nada más llegar fue  acomodarnos en la bonita posada "El Mirador del hayedo"   y sin estarnos mucho pasar al comedor a disfrutar de la cocina segoviana, un cochinillo nos esperaba, bien acompañado de vino y hasta unos chupitos por cortesía de la casa para terminar la faena... no era precisamente lo más apropiado para afrontar una prueba de BTT, pero como se suele decir ¡que nos quiten lo bailao! Al fin y al cabo no íbamos a disputar la prueba.
Para enmendar un poco el atracón, aprovechando que el descenso final de la marcha pasaba junto al pueblo, decidimos dar un paseo para conocerlo de primera mano, resultando muy de nuestro agrado, un sendero rápido pero con alguna que otra zona empedrada.

La tarde la aprovechamos para disfrutar en  Riaza de la fiesta del esquileo hasta que un chaparrón provocó la retirada. El pronóstico del tiempo para el domingo era de mucho agua pero parecía que se estaba adelantando, cenamos y a dormir.

Por la noche se "cayó" el cielo, los truenos y la manera de llover daban realmente miedo, sin embargo la mañana aunque amenazante amaneció sin agua a la vista. Desayunamos y después de discutir sobre qué ropa llevar, bajamos en bici a Riaza para ir calentando motores. En la salida ubicada en El Rasero nos encontramos con Valentín y Roberto...

Foto de grupo
Y llegó la hora de la verdad. Salimos juntos pero pronto perdimos referencias, avanzamos cada uno con nuestros propios objetivos, el mío teniendo en cuenta mi mal estado físico no era otro que acabar dignamente la marcha, Fonso me había hablado de terminarla juntos, el esperándome en las subidas y yo haciendo lo propio en las bajadas, pero no acababa de verlo...
Abandonamos el pueblo y continuamos por carretera salvando un pequeño alto, su moderado desnivel viene perfecto para ir entrando en calor. Hasta aquí, Fonso y yo juntos. Dejamos la carretera y comienza lo bueno, unos cuantos kilómetros de descenso alternando pistas y senderos con una buena carga de barrillo. En estas condiciones como de costumbre, comienzo a adelantar bikers sin parar y pierdo a Fonso. Por el camino coincido con PedroRF, al que no conocía personalmente, sólo por foros, pero su equipación le delata y prende la conversación, compartimos unos minutos de charla casi sin vernos por la estrechez del camino. Bajo un poco el ritmo y antes de llegar al punto en el que se separan las marchas corta y larga, en Saldaña de Ayllón, llega Fonso. Poco después  vemos a Lupe y Maite con los niños y una parcarta de ánimo hecha por ellos mismos. Hacemos un breve alto en el camino y continuamos...

¡Qué detallazo!
Los siguientes 20 kilómetros son por buena pista y con poco desnivel, el trayecto es muy llevadero y permite disfrutar del entorno. Por momentos me empiezo a encontar mal y mi ritmo disminuye considerablemente así que le digo a Fonso que tire que "ya si eso... en las bajadas le cojo". Continúo la marcha en solitario, el vadeo de algún que otro riachuelo me anima un poco la ruta antes de llegar a Valvieja.


El camino sigue siendo llevadero, pista y poco desnivel, menos mal porque llevo el motor gripao. Acaba la pista y salimos brevemente a la carretera para subir un par de kilómetros que se me hacen bastante duros. Al poco  llego al avituallamiento de Madriguera (km.40) donde me reencuentro de nuevo con Fonso. Hacemos la primera parada seria de la marcha para alimentarnos, hidratarnos y descansar. Está por llegar lo más duro...


Pasamos junto al pueblo de El Negredo por donde Fonso vuelve a desmarcarse. Solo, inicio el asalto a la primera subida dura de la ruta, El Muyo. Meto molinillo y voy al ritmo que me dicta mi cuerpo, empiezo a recuperar a medida que voy cogiendo altura. Ayudo a un biker al que se le suben el gemelo y el cuadriceps a la vez, ¡uff!  Llegando arriba noto ligeros pinchazos en los gemelos de los que rápidamente me olvido cuando comienzo a descender. No recuerdo un descenso por pista en el que haya ido tan rápido, la verdad es que arriesgo un poco más de lo normal, paso a muchisima gente y sólo aminoro cuando alcanzo a un biker que también baja un poco desatado. Llego a Serracín y toca subir de nuevo un poco hasta Becerril (km.60), donde se encuentra el tercer avituallamiento. Descanso un poco y estiro mientras como unas naranjas que me saben a gloria, dejo una llamada pérdida a la familia a modo de control de paso y...

Tras un breve descenso comienza la dura y técnica subida a Hontanares. Al abandonar Martín Muñoz de Ayllón  se continua por una pista rota con bastante piedra que va castigando el cuerpo paulatinamente. Mejor de lo esperado llego al tramo más técnico de la ruta, que lamentablemente para mí, es cuesta arriba. Aquí me revientan literalmente las piernas, un tramo de menos de un kilómetro en el que empujo la bici soportando calambres que me obligan a parar constantemente. Se me hizo eterna la subida, no recuerdo el tiempo empleado pero probablemente fuera el peor de todos los participantes, lo que si recuerdo es pensar lo desperdiciado que estaba el sendero ¡Quién lo cogiera en sentido contrario!.


Por fin llego a la Ermita de Hontanares, localizo a Lupe, Mónica y Aurora acompañadas de los niños, me ayudan a estirar un poco los gemelos, que los tengo a la altura de las rodillas. Me cuentan que Roberto se retiró por avería, que Fonso va unos 30min por delante y que Valentín está por llegar. No me estoy mucho y continúo, quedan poco más de 10kms por descender y la guinda que pone fin a la marcha, el sendero que comunica Riofrío de Riaza con Riaza. En un pequeño repecho mi cuadriceps también se apunta a la fiesta obligándome a bajar de la bici, un corto paseo y unos estiramientos y me adentro en el sendero. Son 4,5kms de entretenimiento, camino estrecho con algún tramo un poco técnico pero que permite hacerlo ligero. Voy sorteando bikers hasta salir a la carretera para dar por concluida esta 2ª Edición de la Riaza B-Pro. 

En la primera edición el recorrido se hacía a la inversa, de manera que los tramos más técnicos se disfrutaban bajando, en cambio este año se sufrieron subiendo, cosa muy diferente. En cualquier caso el sentido de la marcha teniendo en cuenta la cantidad de participantes y los inevitables tapones que se forman en las salidas, creo que es el correcto. Por lo demás, buena organización, buenos paisajes, buenos avituallamientos y buen ambiente, no se puede pedir más.