2 de junio de 2012

Riaza B-Pro II Edición

Después de algo más de 3 horas de viaje llegamos a Riofrío de Riaza (Segovia), un pequeño y tranquilo pueblo encaramado a 1312mts de altitud en la falda de la sierra de Ayllón. El pueblo dista a escasos 8 kms de Riaza, casi en su totalidad hacia abajo, resultando un lugar ideal para alojarse y afrontar la prueba de BTT.

En esta ocasión acudimos al evento Fonso, Valentín (acompañado de su amigo Roberto, oriundo de Riaza e integrante del club Lacius), yo, y por supuesto nuestras familias con su incondicional apoyo.

Lo primero que hicimos nada más llegar fue  acomodarnos en la bonita posada "El Mirador del hayedo"   y sin estarnos mucho pasar al comedor a disfrutar de la cocina segoviana, un cochinillo nos esperaba, bien acompañado de vino y hasta unos chupitos por cortesía de la casa para terminar la faena... no era precisamente lo más apropiado para afrontar una prueba de BTT, pero como se suele decir ¡que nos quiten lo bailao! Al fin y al cabo no íbamos a disputar la prueba.
Para enmendar un poco el atracón, aprovechando que el descenso final de la marcha pasaba junto al pueblo, decidimos dar un paseo para conocerlo de primera mano, resultando muy de nuestro agrado, un sendero rápido pero con alguna que otra zona empedrada.

La tarde la aprovechamos para disfrutar en  Riaza de la fiesta del esquileo hasta que un chaparrón provocó la retirada. El pronóstico del tiempo para el domingo era de mucho agua pero parecía que se estaba adelantando, cenamos y a dormir.

Por la noche se "cayó" el cielo, los truenos y la manera de llover daban realmente miedo, sin embargo la mañana aunque amenazante amaneció sin agua a la vista. Desayunamos y después de discutir sobre qué ropa llevar, bajamos en bici a Riaza para ir calentando motores. En la salida ubicada en El Rasero nos encontramos con Valentín y Roberto...

Foto de grupo
Y llegó la hora de la verdad. Salimos juntos pero pronto perdimos referencias, avanzamos cada uno con nuestros propios objetivos, el mío teniendo en cuenta mi mal estado físico no era otro que acabar dignamente la marcha, Fonso me había hablado de terminarla juntos, el esperándome en las subidas y yo haciendo lo propio en las bajadas, pero no acababa de verlo...
Abandonamos el pueblo y continuamos por carretera salvando un pequeño alto, su moderado desnivel viene perfecto para ir entrando en calor. Hasta aquí, Fonso y yo juntos. Dejamos la carretera y comienza lo bueno, unos cuantos kilómetros de descenso alternando pistas y senderos con una buena carga de barrillo. En estas condiciones como de costumbre, comienzo a adelantar bikers sin parar y pierdo a Fonso. Por el camino coincido con PedroRF, al que no conocía personalmente, sólo por foros, pero su equipación le delata y prende la conversación, compartimos unos minutos de charla casi sin vernos por la estrechez del camino. Bajo un poco el ritmo y antes de llegar al punto en el que se separan las marchas corta y larga, en Saldaña de Ayllón, llega Fonso. Poco después  vemos a Lupe y Maite con los niños y una parcarta de ánimo hecha por ellos mismos. Hacemos un breve alto en el camino y continuamos...

¡Qué detallazo!
Los siguientes 20 kilómetros son por buena pista y con poco desnivel, el trayecto es muy llevadero y permite disfrutar del entorno. Por momentos me empiezo a encontar mal y mi ritmo disminuye considerablemente así que le digo a Fonso que tire que "ya si eso... en las bajadas le cojo". Continúo la marcha en solitario, el vadeo de algún que otro riachuelo me anima un poco la ruta antes de llegar a Valvieja.


El camino sigue siendo llevadero, pista y poco desnivel, menos mal porque llevo el motor gripao. Acaba la pista y salimos brevemente a la carretera para subir un par de kilómetros que se me hacen bastante duros. Al poco  llego al avituallamiento de Madriguera (km.40) donde me reencuentro de nuevo con Fonso. Hacemos la primera parada seria de la marcha para alimentarnos, hidratarnos y descansar. Está por llegar lo más duro...


Pasamos junto al pueblo de El Negredo por donde Fonso vuelve a desmarcarse. Solo, inicio el asalto a la primera subida dura de la ruta, El Muyo. Meto molinillo y voy al ritmo que me dicta mi cuerpo, empiezo a recuperar a medida que voy cogiendo altura. Ayudo a un biker al que se le suben el gemelo y el cuadriceps a la vez, ¡uff!  Llegando arriba noto ligeros pinchazos en los gemelos de los que rápidamente me olvido cuando comienzo a descender. No recuerdo un descenso por pista en el que haya ido tan rápido, la verdad es que arriesgo un poco más de lo normal, paso a muchisima gente y sólo aminoro cuando alcanzo a un biker que también baja un poco desatado. Llego a Serracín y toca subir de nuevo un poco hasta Becerril (km.60), donde se encuentra el tercer avituallamiento. Descanso un poco y estiro mientras como unas naranjas que me saben a gloria, dejo una llamada pérdida a la familia a modo de control de paso y...

Tras un breve descenso comienza la dura y técnica subida a Hontanares. Al abandonar Martín Muñoz de Ayllón  se continua por una pista rota con bastante piedra que va castigando el cuerpo paulatinamente. Mejor de lo esperado llego al tramo más técnico de la ruta, que lamentablemente para mí, es cuesta arriba. Aquí me revientan literalmente las piernas, un tramo de menos de un kilómetro en el que empujo la bici soportando calambres que me obligan a parar constantemente. Se me hizo eterna la subida, no recuerdo el tiempo empleado pero probablemente fuera el peor de todos los participantes, lo que si recuerdo es pensar lo desperdiciado que estaba el sendero ¡Quién lo cogiera en sentido contrario!.


Por fin llego a la Ermita de Hontanares, localizo a Lupe, Mónica y Aurora acompañadas de los niños, me ayudan a estirar un poco los gemelos, que los tengo a la altura de las rodillas. Me cuentan que Roberto se retiró por avería, que Fonso va unos 30min por delante y que Valentín está por llegar. No me estoy mucho y continúo, quedan poco más de 10kms por descender y la guinda que pone fin a la marcha, el sendero que comunica Riofrío de Riaza con Riaza. En un pequeño repecho mi cuadriceps también se apunta a la fiesta obligándome a bajar de la bici, un corto paseo y unos estiramientos y me adentro en el sendero. Son 4,5kms de entretenimiento, camino estrecho con algún tramo un poco técnico pero que permite hacerlo ligero. Voy sorteando bikers hasta salir a la carretera para dar por concluida esta 2ª Edición de la Riaza B-Pro. 

En la primera edición el recorrido se hacía a la inversa, de manera que los tramos más técnicos se disfrutaban bajando, en cambio este año se sufrieron subiendo, cosa muy diferente. En cualquier caso el sentido de la marcha teniendo en cuenta la cantidad de participantes y los inevitables tapones que se forman en las salidas, creo que es el correcto. Por lo demás, buena organización, buenos paisajes, buenos avituallamientos y buen ambiente, no se puede pedir más.


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