6 de abril de 2013

El Canal de Castilla (Valladolid-Alar del Rey)

Esta gran obra de Ingeniería Hidráulica del siglo XVIII, inacabada principalmente por la aparición del ferrocarril y cuyo proyecto inicial  contemplaba unir  Segovia con Reinosa, para más adelante intentar atravesar la Cordillera Cantábrica y llegar al mar, concretamente al puerto de Santander, fue construida para facilitar la comunicación y el transporte. Hoy en día aunque su principal uso es el abastecimiento proporciona un entorno ideal para el ocio,  piragüismo, ciclismo o senderismo son algunas de las actividades que por él se pueden practicar.
 
El recorrido de esta vía está dividido en tres grandes ramales que forman una Y invertida:
 
Ramal Norte, desde Alar del Rey (kilómetro 0 y lugar donde decidieron conectar el río Pisuerga con el Canal) hasta Ribas de Campos, salva el mayor desnivel con 24 esclusas en sus 75 kilómetros.  
Ramal de Campos, desde Ribas de Campos hasta Medina de Rioseco, el más llano necesitando solamente 7 esclusas en sus 78 kilómetros.
Ramal Sur, desde El Serrón hasta Valladolid, tiene un recorrido de 54 kilómetros y 18 esclusas.
 
Nuestra objetivo era viajar a Valladolid para completar los ramales Norte y Sur, empleando el fin de semana y  teniendo como  único  propósito el pedalear por sus largos caminos de sirga de manera relajada y contemplativa.
 
DÍA 1 (Valladolid-Frómista. 91kms.)
 
El viaje comienza un desapacible sábado de abril recién entrada la primavera cuando Francisco (al que damos mil gracias por la recogida y entrega de estos dos "paquetillos") nos acerca a Fonso y a mí a la estación de Renfe en Viérnoles. Tenemos todo preparado:  el alojamiento en Frómista reservado, el GPS con los mapas (innecesarios), herramientas y resto del equipaje acomodado entre la Camelback y un pequeño transportín que sujeto a la tija resulta ideal para este tipo de travesías. Sólo falta subir al tren, cosa que hacemos sobre las 9:00h...
 
Durante el viaje disfrutamos al calor de la calefacción del sensacional paisaje que ofrece el recorrido, el río Besaya que baja espectacular debido a las recientes lluvias y  la nieve que se deja ver en cotas relativamente bajas, todo ello bajo el manto de un cielo negro amenazador más propio del invierno que por aquí "gastamos" que de la recién entrada primavera. Por suerte al llegar a la meseta y como suele ser habitual...se hace la luz.
 
La llegada a la Estación Campo Grande de Valladolid es a la hora y temperatura más o menos previstas, son las 12:30h y el termómetro apenas supera los 0º aunque nuestra sensación térmica es mayor, probablemente la calefacción del tren tenga parte de culpa. Hacemos la foto de rigor en la estación y rápidamente callejeamos por la ciudad buscando la salida hacia el Canal.   

Estación Campo Grande de Valladolid
Con el frío aún metido en el cuerpo llegamos al Canal, muy frecuentado por deportistas y caminantes en las proximidades de la ciudad, la salida entre polígonos no resulta especialmente bonita pero a medida que nos alejamos el camino gana en belleza y sobre todo en tranquilidad.
Hacen acto de presencia las primeras esclusas, pequeñas y de poca relevancia pero que llaman nuestra atención, poco a poco irán saliendo a nuestro paso el resto de elementos característicos del Canal, puentes, acueductos, presas, dársenas, etc. 
 
Pues así todo el día...
 
El camino rara vez pasa cerca de alguna población así que a la hora de salirse hay que tenerlo muy claro, Dueñas, en la cual no paramos, es una de las excepciones.
Hallamos el lugar perfecto para comer en la esclusa de Soto de Albúrez, acondicionada con un pequeño merendero junto a la que fuera casa  del esclusero. Más adelante, en las esclusas 31 y 32 de Viñalta, ya en la ciudad de Palencia, topamos con los únicos ciclistas de toda la travesía, una pareja que lo estaba haciendo en sentido contrario al nuestro.

Esclusa de Viñalta
Los siguientes kilómetros aglutinan varios de los puntos de mayor interés, pero antes, hacemos una incursión en las despobladas calles del pueblo de Grijota en busca de una cervecita.

El Serrón es nuestra siguiente parada, con su triple esclusa es el lugar del que parten El Canal de Campos y el Canal del Sur, la bifurcación de la "Y". Poco después llegamos a Calahorra de Ribas, uno de los lugares más emblemáticos de todo el Canal, donde el río Carrión incorpora sus aguas y también donde se iniciaron las obras del Canal allá por 1753, tiene un grupo de tres esclusas y está rodeado de amplia naturaleza.

Sin más paradas reseñables y atisbando pueblos en la llanura con sus representativas iglesias, como la de Támara,  llegamos a Frómista. Son las 18:30h y su cuádruple esclusa es lo primero que vemos, realmente extraordinaria. Una vez localizado el Hotel, nos alojamos, una ducha, un breve y frío paseo, una buena cena y a descansar que mañana hay más.

Iglesia de San Martín

DÍA 2 (Frómista-Alar del Rey. 68kms.)

Frómista amanece con mucho frío,  desayunamos en compañía de ciclistas participantes del XXX Trofeo "Villa de Frómista" y sobre las 9:00h comenzamos a dar las primeras pedaladas, no sin antes inmortalizar su preciosa joya románica, la Iglesia de San Martín.
 
Durante escasos dos kilómetros dirección Boadilla del Camino compartimos camino con peregrinos del Camino de Santiago. Tal y como sucediera en Valladolid, el comienzo  resulta bastante concurrido y por desgracia hoy también tendremos el viento en contra, aunque parece que más suave.
 
La primera y obligada parada del día es en el Acueducto de Abánades, obra que permite el paso navegable del Canal sobre el río Valdavia. Aprovechamos para verlo con detalle bajando hasta el mismo río para contemplarlo mejor, realmente espectacular el observar como no filtra ni una sola gota de agua. Allí mismo nos desviamos del camino para visitar el cercano pueblo de Melgar de Fernamental (Burgos) y disfrutar de un momento de relax en su plaza mayor.

 

A partir de este punto y hasta Herrera de Pisuerga se incorpora al camino otro canal, el del Pisuerga. En la fatídica esclusa número 13 nos detenemos para leer un emotivo poema dedicado al Canal y a las personas que perdieron la vida en sus aguas.
Llegamos a la Presa del Rey o San Andrés, un amplio área de descanso que junto al embarcadero y el Centro de Interpretación del Canal es lo más relevante, aquí se cruzan el río Pisuerga y el Canal de Castilla, actualmente tiene el paso cortado en el cruce de ambos y obliga a salir a la Nacional 611 para continuar el camino.
 
Queda poco para llegar al destino, la histórica Peña Amaya y la Montaña Palentina son las últimas imágenes que quedan en nuestras retinas antes de llegar a Alar del Rey (punto de partida del Canal y lugar donde decidieron conectar con el río Pisuerga) para dar por concluida esta travesía.


Es una suerte para los amantes de la naturaleza disfrutar de este espacio natural inalterable al paso del tiempo y por suerte tan poco frecuentado.
Hay mucho que ver, además de los elementos ya mencionados existen museos, fábricas harineras y pueblos con muchos valores históricos y artísticos,  nosotros aunque informados sobre los puntos de interés, sólo teníamos la intención de rodar y disfrutar sobre la marcha de lo que saliera a nuestro paso, sin marcarnos horarios ni paradas, y aunque vimos los principales lógicamente quedaron muchos sin ver.
La travesía es totalmente recomendable, pero tiene que ser especialmente bonita y agradable en primavera con buena temperatura y sin viento, esto último lo considero muy importante.